CUIDAR LA LACTANCIA MATERNA ES RESPONSABILIDAD DE TOD@S

Debo reconocer que hasta que no fui mamá, mis conocimientos sobre lactancia materna eran prácticamente nulos.

Al tiempo de haber tenido a Blanca me di cuenta que lo que antes pensaba que era cierto, no eran más que mitos que solo ayudan a sepultar lactancias.

Lo más preocupante es que incluso personal que trabaja a diario con madres propaga información errónea y completamente desactualizada.

En mi caso fue la matrona quien, luego de realizarme un parto poco respetado, me dijo que mi leche era insuficiente y me aconsejó recurrir a un antidepresivo para aumentar mi producción, ya que de lo contrario tendría que recurrir al relleno.

Mi ginecóloga, una reputada médico chilena, me dijo que lo mejor sería que dejara que las enfermeras se llevaran a mi bebé por la noche para que yo pudiera dormir, ya que si no descansaba correctamente no me bajaría la leche. Además, previo al parto me dijo que tenía que “preparar mis pezones” para la lactancia, a lo cual, lamentablemente, hice caso.

Asimismo, en la clínica en la que tuve a mi hija hace solo cinco años atrás, no me asesoraron sobre acople ni me recomendaron amamantar antes de que pasara una hora desde el alumbramiento, cosas que actualmente se sabe incrementan las posibilidades de que se constituya una lactancia exitosa. Tuve que pedir que viniera una matrona a enseñarme, ya que me sentía completamente desorientada.

A este tipo de malas prácticas, se suman un sinfín de comentarios que las madres debemos escuchar provenientes de nuestro entornos cercano: “¡Ya está tomando de nuevo!, pero si le diste recién”; “Probablemente quedó con hambre”; “Deberías darle una leche de relleno para complementar”; “No lo mal acostumbres a los brazos”; “A lo mejor tu leche no lo llena”; “¿Hasta cuándo les vas a dar pecho?”; entre muchas otras.

¿Qué estamos haciendo como sociedad para proteger y fomentar la lactancia materna? Todos somos responsables de velar por el buen cuidado de nuestros niños y niñas. ¿Cómo es posible que a estas alturas, teniendo tanto acceso al conocimiento, siga habiendo tanta desinformación?

Creo que la respuesta es que no le damos la importancia que tiene. Seguimos invisibilizando a las mujeres y su maternidad. Nos olvidamos de las madres y las dejamos a su merced, les recargamos a ellas la responsabilidad de todo el proceso de crianza.

¿Las consecuencias? un montón de lactancias interrumpidas, madres sobrecargadas, estresadas y que se sienten solas, y niños y niñas afectados emocional y físicamente.

LA LACTANCIA ES RESPONSABILIDAD DE TOD@S

Es fundamental que ayudemos a propagar la información. Asumamos la responsabilidad de informar y educar a todos y todas. No solo a las madres y a los padres. A tod@s.

No sirve que yo sepa muy bien los beneficios de la lactancia materna si luego, en mi lugar de trabajo, mi jefe no me ofrece un espacio adecuado para la extracción de leche o se molesta porque utilizo mi hora legal para amamantar.

No sirve que sepa que la lactancia materna es completamente natural si cuando viajo en metro o en micro las personas me miran feo o incluso critican por darle de amamantar a mi bebé en público.

No sirve que desee continuar mi lactancia por sobre los dos años como recomienda la OMS si mi pareja o familia constantemente se queja o me reprocha por darle pecho a cada rato.

Necesitamos crear el ambiente propicio y la red de apoyo estable para que la madre pueda hacer su labor tranquila. Ya sabemos que de por sí la maternidad no es fácil, no la compliquemos más con comentarios, acciones y actitudes desinformadas. En vez de emitir juicios, apoyemos y reconozcamos de qué manera podemos colaborar.

Aprovechemos las herramientas que disponemos para difundir información actualizada y certera que permita que cada día sean más las personas informadas. Seamos responsables de crear una sociedad que cuida y fomenta la lactancia materna.


Escrito por: Natalia Escandón Cox

Fundadora Mamurri SpA

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